Últimamente estamos siendo muy injustos. Sí, muy injustos con el PSC. Al fin y al cabo, el primer partido asimétrico, en su totalidad y en su parcialidad, no suele conseguir solo los objetivos marcados. Normalmente, necesita del beneplácito de compañeros de viaje. Generalmente, de ICV, que no es exactamente lo mismo que Izquierda Unida, aunque estos se parecen cada vez más a aquellos.

El señor del cartel electoral para estas próximas elecciones se llama, o eso dice, Raül Romeva. Es el cabeza de lista de ICV-EUiA (aquí sí, los primos hermanos van juntos) y actualmente ya ocupa y calienta silla en Bruselas. Quiere repetir. El eslogan no deja dudas. Las soluciones a la crisis (mundial, española o local, y se entiende que económica) pasan por un partido ‘de izquierdas y ecologista de verdad’, como aparece en pequeñito, eso sí, bajo las marcas (copyright, supongo) de los partidos políticos.
Bien, ya me dirán ustedes que debería hacer un barcelonés, el próximo 7 de junio, sufridor de un Ayuntamiento (de Barcelona) y una Generalidad de Cataluña (es decir, la Barcelona gran) gobernados por PSC e ICV; y un Gobierno -de izquierdas- de España (cuya cocapitalidad reclama, desde tiempo inmemorial, Barcelona) que se ha apoyado durante cuatro años, más el actual de prórroga, en IU-ICV para gobernar con soltura.
¡Y el tío pone la cara en el cartel!
Crisis política,
Las decisiones judiciales están para acatarlas y ejecutar su dictado. El 







Mal, pero se puede ver y observar la diferencia de comportamiento de los asistentes al 




