DanielTercero.net

En defensa de un tal Toledo

Éstos son los hechos doblemente declarados. El actor Guillermo Toledo, ante las cámaras y los micrófonos de periodistas sedientos de titulares, asegura, tras la muerte de Orlando Zapata después de 85 días en huelga de hambre en una de las cárceles de la isla, que “la gran mayoría de los presuntos disidentes […] son gente que ha cometido actos terroristas contra el gobierno cubano, actos de traición a la patria y, en fin, un montón de delitos realmente graves. No son simples disidentes políticos ni prisioneros políticos”. Las declaraciones del actor se hacen en un aparte durante un acto organizado por la Fundación AISGE (Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión).

Al día siguiente, martes, en un comunicado la AISGE, presidida por la actriz Pilar Bardem, marca distancias con Toledo: sus declaraciones “referidas a la situación de Zapata”, asegura el escrito, “no pueden entenderse más que a título estrictamente personal y no representan la opinión del colectivo de artistas”. Esa misma noche, en VEO7 -en un programa donde el presentador es más tertuliano que moderador-, el actor aparece vía telefónica para defender sus palabras y recordar que, además de las polémicas declaraciones, él había criticado al gobierno cubano porque “debería haber hecho algo más para salvar la vida de esta persona [Zapata], haya hecho lo que haya hecho”.

Ya el 3 de marzo, vuelve a recordar -esta vez en esRadio durante treinta minutos en una excelente conversación con Luis Herrero- que “condena absolutamente” el hecho de que un preso muera en huelga de hambre en una cárcel. Y matiza: “Pido disculpas” si lo de preso común ha molestado. No era su intención, asegura, pero Zapata, dice, entró en la cárcel no por preso de conciencia o político sino como condenado por haber cometido delitos comunes. Defiende Toledo “algunas cosas de la revolución cubana” y otras le parecen “deleznables””. Cita los CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) en España. Pide, entonces, que el linchamiento mediático que está viviendo no pase a un linchamiento físico.

A finales de la semana, el viernes, Toledo aparece en el Informativo Matinal de Telecinco para seguir defendiendo sus palabras, con los matices del principio y sus posiciones políticas previas: Zapata era “un preso común”, pero recuerda, otra vez, que condena su muerte. Vuelve a citar a los CIE españoles donde ni la Cruz Roja ni la prensa pueden acceder a esos lugares, según dice. Y considera que “Pilar Bardem se ha extralimitado en sus funciones” por emitir el comunicado en el que la AISGE se desmarcaba de sus declaraciones.

El domingo, en una carta publicada en El Mundo, la madre de Zapata pregunta a Willy que si considera que su hijo fue un preso común “¿por qué […] el régimen cubano lo incluyó en el Libro del Disidente, que ellos mismos editaron?”. Hasta aquí los hechos declarados más relevantes.

Hay que escuchar a Toledo tanto en VEO7 como en Telecinco pero sobre todo en esRadio. España vive a toque de corneta y titular. No saber esto fue el error del actor. Y saberlo muy bien el acierto de la prensa, que, al fin y al cabo, tiene que vender. Un titular puede ser contundente pero 29 minutos y 28 segundos de charla entre Toledo y Herrero aclaran mucho. Sitúan.

No entiendo dos cosas muy españolas y muy cainitas (lamentable sinonimia) como son el linchamiento mediático y el esconderse del eco de las propias palabras. Lo primero lo ha sufrido Toledo y, curiosamente, más por parte de la prensa socialdemócrata que de la derecha; y de lo segundo, cabe destacar que el actor ha dado la cara. Sí. Sorprende, además, en un país donde la opinión de un actor tiene tanta importancia. Es como cuando nos felicitamos por el correcto funcionamiento de un servicio. No es lo habitual. Toledo no se ha escondido.

Creo que Toledo no tiene razón cuando pretende matizar el estatus legal de Zapata. No hay matices. En una dictadura el papel legal sirve hasta el punto en que choca con los derechos humanos y las libertades individuales. Pero defiendo que el actor quiera matizar donde no debiera porque ésa es la diferencia entre el régimen cubano y una democracia.

Y de los CIE españoles hablaremos otro día.

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“¿Quieres una embajada?”

El magnífico Bernal, don Jordi, nos deleita cada semana por estos lares digitales con una suma de palabras que pocos pueden componer con esa grata sonoridad. Ustedes lo saben igual que yo. El pasado viernes nos regaló unas líneas describiendo a los sabelotodo españoles -catalanes incluidos, qué le vamos a hacer- que rondan los micrófonos radiofónicos y/o se sitúan a cada uno de los lados de los espectros ideológico y/o temático. Los españoles sabemos de todo, o eso creemos, viene a decirnos el periodista. Aunque no sepamos de nada.

No sé qué músculo de sabelotodo se cuece en otros países por lo que no puedo desmentir a don Jordi, ni darle la razón. De lo que sí estoy seguro (y cumplo así con el requisito del DNI) es que no hay lugar en el mundo como España donde conseguir una embajada -o cualquier cargo político- sea cuestión de un almuerzo. Lo decía el mejor cronista español -gallego, qué le vamos a hacer- de la historia. Dejó escrito Julio Camba en su excelente ¿Quieres una embajada? cómo le ofreció durante un almuerzo un “íntimo amigo”, que tras el advenimiento de la II República “desempeñaba lo que suele llamarse un alto cargo”, una embajada. Tal cual: “Oye. ¿Tú quieres una Embajada?”. Y no ha cambiado mucho desde entonces.

Sí, don Jordi, España “es un país fascinante”. Es latino, mediterráneo, caliente, impulsivo e irreflexivo. Bruto, en definitiva. Pícaro, en resumen. Por eso, quizás, tuvimos a Larras, Cambas y Plas. Por eso tenemos a sabelotodos en todas y cada una de las profesiones. También en la política. ¿Dígame si no qué es José Montilla? ¿Qué es Carme Chacón? ¿Qué si no un profesional sabelotodo de la política como José Luis Rodríguez Zapatero? ¿Qué puede ser si no Leire Pajín? ¿Y Bibiana Aído? Pues eso, lo mismo dan lecciones de coyunturas planetarias como ofrecen embajadas a sus íntimos. Por cierto, don Jordi, ¿quiere una embajada?

Factual.es

Un país de instantes

Este país es de instantes. De porciones breves, brevísimas, de tiempo que enmarcamos para la historia, ya sea ésta personal y particular o colectiva y pública. El último es el protagonizado por José María Aznar y su dedo. El último de una larga lista que políticos y periodistas saben manejar para favorecer el juego interesado de cada uno.

Javier Cercas publicó en abril de 2009 Anatomía de un instante (Literatura Mondadori). En este ensayo, o artículo de 460 páginas, el extremeño diserta adelante y atrás de un punto (el instante): el momento justo en el que Adolfo Suárez se queda quieto (como también el general Gutiérrez Mellado y el comunista Santiago Carrillo), sentado, en su escaño del Congreso, aquel 23 de febrero de 1981.

Hay tantos instantes -novelados o no- como queramos. Algunos más agradables que otros, desde luego. El rey Juan Carlos I protagonizó uno muy similar al reciente de Aznar. Fue en Vitoria, en junio de 2004. El monarca, mientras camina, saluda al público con ese habitual movimiento de manos cuando, ante el silbido y abucheo de unos pocos antimonárquicos, deja caer (hacia arriba) el dedo corazón y encoge el resto de dedos de su mano izquierda. ¿Izquierda? También Aznar utilizó su mano siniestra.

Pero no sólo de dedos viven los instantes ni éstos son exclusivos de la derecha. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene una marca personal que le acompañará siempre. Un acto ridículo e infantil fue aquel de octubre de 2003 durante el desfile militar. Aquella bandera de los Estados Unidos. Esa imagen, con permiso de Cercas, es la antítesis de la que nos dejó Suárez en el Congreso el 23F.

Y así podríamos seguir hasta completar una verdadera bibliografía de anatomías de instantes, donde no faltarían el tomo con los pies de un presidente encima de una mesa ni el bestseller protagonizado por los calcetines de una presidenta autonómica o el que desmenuzaría la escena de las chuletas que utiliza otra autoridad autonómica a la hora de firmar en el libro de honor de los ayuntamientos. Lo dicho, un país de instantes.

Factual.es

‘Por la cara’

‘Los hechos que cuenta este libro son verdaderos’. Así empieza el periodista Braulio García Jaén su Justicia poética con dos hombres que fueron ‘condenados por la cara’. Es importante recordar, durante la lectura de las 380 páginas del libro, que tanto lo primero -hechos verdaderos- como lo segundo -condenados por la cara- son el eje central de una obra que compendia el injusto trato que la justicia española puede ofrecer a dos personas inocentes.

Así es, Ahmed Tommouhi y Abderrazak Mounib, ambos de nacionalidad marroquí, fueron y son inocentes del delito de varias violaciones -17 el primero, 12 el segundo- cometidas en Cataluña a principios de los años 90. Fueron y son inocentes. Sí. Condenados y dos vidas destrozadas, una ya en otro mundo (Mounib falleció en su celda el 26 de abril de 2000), pero inocentes. No cometieron ni uno solo de los delitos -no solo de violaciones se les acusó- por los que fueron condenados. No solo eso, ni siquiera se pudo demostrar su culpabilidad en los distintos juicios que tuvieron lugar y que los llevaron a la cárcel. Es más, desde junio de 1997 se tienen pruebas del error judicial que se ha cometiendo con Tommouhi y Mounib y, sin embargo, se les mantuvo en prisión (Tommouhi cumplió su condena el 26 de abril de 2009). La justicia no reconoce errores.

García Jaén sintetiza en el magnífico libro, editado por Seix Barral (enero 2010 y Premio de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano), el calvario sufrido por los dos marroquíes. Pero no el calvario personal y emocional, que no cabe duda. No. García Jaén demuestra, pone encima de la mesa, expone, denuncia negro sobre blanco la injusticia cometida. Hechos. No sentimientos. Quince años de prisión ‘por la cara’ (página 64).

Falló todo. A lo grande, queriendo o sin querer, pero fallaron todos los estamentos que rigen, en teoría, un estado de derecho. El periodismo (lectura especial merece el capítulo 7 dedicado a una ¿información? del caso publicada por La Vanguardia el 16 de noviembre de 1991), los procedimientos en las ruedas de reconocimiento (‘Es una mentira práctica que va confirmando una teórica verdad: la indistinción entre hecho y derecho, cuando la voz de la víctima de delitos sexuales se trata’, página 236), los jueces (esa chulería de Margarita Robles, por ejemplo), los abogados (como Jorge Claret y Pedro J. Pardo que facturaron procedimientos de Tommouhi que no habían llevado ellos, capítulo 29), el fiscal jefe de Cataluña (José María Mena, en julio de 2008: “El ministerio [de Justicia] no tuvo capacidad operativa […] para comparecer concediendo el indulto [… por la] tremenda presión beligerante de quienes estaban apoyando lo que luego ha sido la Ley integral contra la violencia de género”, página 246), el último gobierno del PP, el primero de José Luis Rodríguez Zapatero y su ministro de Justicia (Juan Fernando López Aguilar y la imagen en la que coge del antebrazo, en un aparte, a Arcadi Espada y demuestra su ignorancia sobre el tema) o esas pruebas de ADN (hoy ’siguen intactas’, página 343) que si bien sus resultados no permiten identificar, lógicamente, al culpable de una violación si pueden exonerar al inocente.

Y con estos mimbres, García Jaén ha realizado una auténtica maravilla de la investigación. De la trazabilidad. Del relato. De los hechos, en definitiva. Y comprobaciones que los que tenían que haberlas realizado no las llevaron a cabo. Y de los nuevos tiempos, sin duda. La mejor manera que encontró para registrar, almacenar, divulgar y trabajar el material que iba recopilando fue la creación de un blog: “Allí iba publicando las grabaciones de las entrevistas, facsímiles judiciales, fotos, todo. Era necesario para darme un soporte respetable, porque no trabajaba para ningún medio”, ha dicho García Jaén en una entrevista reciente. Así es.

El lunes 15 de febero colgaba en su blog el último encuentro que ha mantenido con Tommouhi, para entregarle el primer ejemplar que la editorial le había facilitado al autor (“se lo he prometido”). “Cuenta su historia”, ha escrito en el blog. “Veinte años después”, ha respondido Tommouhi. Los hechos que cuenta este libro son verdaderos: fueron condenados sin una sola prueba.

La Voz de Barcelona

Asimetrías

Que el nacionalismo tiene como objetivo llenar de dinero el bolsillo del que pregona en pos de una patria -un pregón que, generalmente, va acompañado de un recorte de libertades de los ciudadanos- se ha vuelto a poner de manifiesto estos días, con la tramitación de la norma que el Parlamento autonómico de Cataluña pretende aprobar para regular el uso lingüístico de los cines de la región.

La obsesión de los partidos nacionalistas con estos temas es tal que no hay norma aprobada en la Cámara autonómica que no contenga un punto, un epígrafe, una línea o un espacio para apostillar que el catalán es la única lengua de uso corriente y de relación con la Administración. Aunque la realidad sea otra en la relación entre iguales. Así, el que quiera ser jardinero tendrá que demostrar un conocimiento de la lengua catalana que, como todo el mundo sabe, le será de gran utilidad para tratar con margaritas, rosas y hortensias. Otro ejemplo: el que quiera ejercer de profesor de Educación Física necesitará demostrar que sabe un catalán al nivel del que Josep Carner nos regaló en Els fruits saborosos porque, como todo el mundo sabe, fresas y naranjas son imprescindibles para una buena preparación física.

Ahora, con el PSC al frente, se obligará a las salas de cine a que proyecten al menos la mitad de las copias en catalán, pese a que no existe demanda. Y al empresario que no cumpla, multa. A llenarse los bolsillos. No creo que haya un lugar en toda Francia donde multen a los comerciantes -autónomos y emprendedores que crean riqueza- por rotular los carteles de su comercio sólo en francés. Esto sí pasa en España, donde rotular en español supone pagar una multa -al menos de momento-.

Uno de los argumentos utilizados por los defensores de la nueva norma del cine es que los ciudadanos tienen el derecho a ver las películas en catalán -ya sean subtituladas o traducidas-, como si este derecho fuera un derecho universal y estuviera recogido en la Carta de los Derechos Humanos de la ONU. Con todo, y aun siendo un absurdo más del nacionalismo, compro este argumento. Es justamente el mismo que, desde los primeros ochenta, se hace valer para que los niños puedan estudiar en español en Cataluña, es decir, que quien quiera pueda tener como lengua vehicular el catalán y quien quiera, cosa que ahora no pasa, el español. No es tan complicado. Si se puede hacer en las salas de cine, ¿por qué no en las escuelas?

Pero no nos engañemos. La nueva ley del cine de esta región cada vez más pequeña no es más que la deriva consentida de un nacionalismo que sabe jugar con el resto de España como si hubiera una deuda eterna con Cataluña. Es algo que nunca llegaré a entender. Una vez perdidas las libertades individuales de los catalanes en los aspectos lingüísticos, los siguientes que pierden son el resto de españoles. Empezando por el derecho a moverse libremente por el país. Se está consiguiendo aplicar la asimetría deseada por los nacionalistas, es decir: Cataluña sólo para los catalanes y España para todos. Impresionante. Y todo por gobernar cada cuatro años.

Factual.es

¿Quién dijo que la Generalidad de Cataluña no promociona el bilingüismo? Catalán y chino.

Sobria, elegante y hollywoodiense. En formato y forma. Es decir, correcta. La gala de los Premios Goya de este año ha sido una de las mejores de las últimas citas. Por seria, por poco española en definitiva. Por todo esto es incomprensible que se digan tantas tonterías, tan burdas y sin sentido, en tan pocas líneas como las escritas por Nico Rey en elmundo.es cinco minutos ¿después? de finalizar la gala. Fue la noche de Malamadre y de… Almodóvar.

Enric González, periodista de El País: “[...] conviene no olvidar, nunca, que aquí estamos jugando con dos conceptos: el periodismo y el negocio que se hace con el periodismo… y no siempre son compatibles, de hecho, son compatibles pocas veces [...]. Cada vez más importa el espectáculo porque el espectáculo es el que da beneficios, eso no es culpa solo de los propietarios de medios ni de los periodistas, es culpa de todos [...]. Existe una crisis de la realidad [...]. Por alguna razón gran parte de la sociedad ha decidido que la realidad le es incómoda y que prefiere una realidad hecha a su medida, según sus prejuicios, una realidad que no le incomode y que no le obligue a pensar y, sobre todo, que no le obligue a cambiar. Cambiar cuesta mucho a la gente [...]. Si existe un problema de conformismo, el problema es general, no es solo de la prensa. Todos nos estamos conformando con menos”. [Vía Prensa preventiva]

Morir de amor


Soledad Villamil (vía), cantante y actriz argentina, recién ha protagonizado una gran película: El secreto de sus ojos, donde “quisiera morir ahora de amor”. Hoy 14 de febrero. ¿Existió el amor antes de la existencia de internet? Las palabras y sus juegos, aquí y en la China popular.

¿Cara? y cruz del nacionalismo catalán, en Euronews.

La España del siglo XX en 100 libros, por Andrés Sánchez Robayna, Jordi Canal, Jordi Gracia y Félix Romeo -a 25 cada uno-, para la revista Letras Libres. Lo publicaron el pasado mes de enero aprovechando que editaban el número 100 en nuestro país de la revista mexicana. Laura Freixas les tiró de las orejas a los cuatro autores por no haber escogido más obras de mujeres (solo tres). Está bien, está bien. Pero Freixas, que nos regala su particular lista de 25 escritoras, solo puede listar dos de la primera mitad de siglo y dieciocho son obras escritas en democracia. Será, más bien, que la historia de España ha sido injusta con las escritoras.

El artículo 3

Maite Nolla

Es cierto que lo de la ley del cine se puede ver desde la vertiente de que la administración no es nadie para decirle al propietario de un cine lo que tiene que vender, pero en Cataluña los motivos hay que buscarlos en otra parte. Y es que el pobre artículo 3 de la Constitución se ha convertido en el puchinbol favorito por estos lares. A lo del cine sumen ustedes que se quiere exigir el nivel “C” a los profesores de universidad o que el rector de la universidad de Lérida ha dicho que hay que examinar a los futuros médicos de catalán, harto como está de formar a “gente de fuera”. Por “gente de fuera” quiso decir aragoneses, por ejemplo. Debe ser que ha oído a Alicia Sánchez-Camacho decir que en Cataluña no cabemos todos; brillante.

Leer el artículo completo en Libertad Digital

Haití, un mes después. En la BBC Mundo: “A las 16:53 del 12 de enero del año 2010, el 80% de la población de Haití vivía debajo de la línea de la pobreza, el país debía US$890 millones a los organismos internacionales, y su capital rebasaba de gente debido a los 75.000 inmigrantes que la inundaban cada año provenientes de un campo empobrecido. Diez segundos después llegó el terremoto”. Así está el país ahora. Más de 200.000 muertos.

Algo que ya sabíamos. Ninguna universidad española entre las 100 primeras del mundo, según una clasificación del CSIC que mide la presencia web de los centros de estudios superiores con el objetivo de analizar la actividad y visibilidad de las instituciones y determinar el impacto y prestigio de las mismas. España cuenta con sólo dos universidades entre las 200 primeras y 26 entre las 500 primeras. La primera universidad española es la Complutense de Madrid, que ocupa la posición 150, seguida de la Universidad de Sevilla y la de Barcelona. Los primeros puestos están ocupados por universidades estadounidnses y canadienses, con un virtual empate en la primera posición entre Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), seguidas por Standford y Berkeley. La primera universidad europea es la Universidad de Cambridge (Reino Unido), que se sitúa en la posición 27.

Como todo el mundo sabe, los países pobres lo mejor que pueden hacer es invertir en la creación de su propia… ¡agencia espacial! ¿Qué mejor manera que construir la casa por el tejado? A Morales no se la ha ocurrido otra cosa mejor que crear la Agencia Bolivia Espacial (ABE) -objetivo anunciado en octubre de 2009- para mejorar “los sistemas de comunicación”, según el ministro de Obras Públicas y Transporte del país, Wálter Delgadillo. Porque con esta Agencia -que ya se ha puesto manos a la obra para adquirir un satélite chino que pronto comprarán y esperan poner en órbita de aquí a menos de tres años- “se promoverá el desarrollo de la producción, educación, salud, detección de los efectos de los fenómenos naturales, la tecnología y otros”. Claro, por que lo de invertir directamente en educación, salud y desarrollo de la producción (aunque sea agrícola) ya no está bien visto. Un millón de dólares es el presupuesto inicial de la ABE. Calculen. Bolivia es el país 113 (de 182) en la clasificación de índice de desarrollo, y el 145 (de 228) en renta per cápita, según el Factbook de la CIA, con una media de 4.600 dólares por persona y año.

Diálogo de besugos

[vía A sueldo de Moscú]

Malas noticias

Manel Gozalbo

La incompleción de las noticias, su superficialidad, revela por un lado el desparpajo con que la prensa online desaprovecha una de las características más felices de la Internet, que es la de poner al alcance de unos pocos clics toda la información de fondo posible sobre los más variopintos asuntos, y por el otro subraya la completa ausencia de ningún control de calidad. Los editores, al parecer, solo están para decidir la selección de las noticias y su jerarquía, pero no para preocuparse de la (falta de) excelencia del contenido. No todo se debe a la aceleración con que se informa (y que dificulta de por sí el comprobar cada detalle como debiera… si hubiera intención de comprobarlo); también cuenta que cada información es una pieza de la visión general que el medio tiene de la política o del mundo en general. Los titulares dicen lo que literalmente dicen —que puede ser cierto o no, que puede ser “lo importante” de esa información o no—, y, a la vez, mediante sujetos y verbos, sugieren quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Cada casa tiene establecido un código de sobreentendidos con sus lectores, es decir, con sus afines políticamente, y como el mal menor es mantener el número de visitas no importa si el sobreentendido es fiel a la realidad, si el titular chirría o si el contenido es discutible. Ningún medio quiere disgustar a su público, por lo que si es necesario hay noticias que sencillamente no se dan.

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Carlos Carnicero

Hay un problema de credibilidad que se acrecienta más en la medida que el presidente insiste en que no ocurre nada. Es cierto que frente al PP es difícil reconocer errores, porque siempre los utilizará como una soga para ahorcar al adversario, pero ahora no importa tanto lo que se le diga al PP como lo que perciba el ciudadano más próximo al PSOE. No se puede añadir más desconcierto. Ni una gota más. Y los criterios tienen que ser coherentes, prudentes y de largo recorrido.

Es hora de decir claramente las dificultades que existen por delante, los sacrificios que habrá que hacer y quien se pone al frente de esa realidad que tiene que ser el gobierno, para empujar. Los rifirrafes parlamentarios ya no sirven, siquiera, para movilizar el voto del miedo, porque Izquierda Unida está subiendo en las encuestas y no se va volver a dejar quitar los votos.

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La palabra de Zapatero y la coherencia argumental.

Opinar no cuesta dinero

Manel Gozalbo

Entremos en detalles. Gracias a blogs, agregadores, herramientas de socialización virtual y sistemas de comentarios, cualquier hijo de vecino puede opinar sobre cualquier materia imaginable ante una audiencia —potencial o real— sencillamente imposible hace 30 años, cuando ni llenando un polideportivo o un estadio de fútbol se hubiera acercado. Tres hurras por la libertad de expresión y todo eso, pero no se olvide que, como efecto secundario, la incesante proliferación de voces —paja y grano en inextricable revoltijo— causa confusión y provoca indiferencia. Somos demasiados opinando a la vez y uno no tiene ni tiempo ni ganas de averiguar quién merece ser atendido, y por tanto se queda con aquellos que siente más afines. Consecuencia de todo ello es que el valor de la opinión como argumento de venta se degrada hasta cero zapatero. Y la cosa no remonta si se considera de paso que las estrellas del ramo no opinan “en exclusiva” en un solo medio; es posible leerles en el periódico y luego escucharles reiterar “su columna del día” en la radio y verles gesticularla en una tertulia de televisión, donde la manifiestan como si la estuvieran improvisando en ese momento. Hacer la ruta del tertuliano —seguir todas las intervenciones mediáticas de alguien en un mismo día— es un deporte que depara pocas sorpresas, porque los todólogos salen memorizados de casa o con chuletas como Sarah Palin. Repiten y repiten, a veces con exactamente las mismas palabras (caso comprobado de p.ej. Juan Manuel de Prada). ¿Quién está dispuesto a pagar por mercancía tan (auto)devaluada?

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La cita del día

Yo quiero, efectivamente, un PSC que se exprese con voz alta cada día. Yo quiero ver a mi diputado socialista en los informativos del mediodía y de la noche para saber qué ha dicho el PSC, de la misma forma que sé lo que dice Joan Herrera en representación de ICV, Joan Ridao en nombre de ERC, o el señor Antoni Duran i Lleida en nombre de CiU. Exactamente igual.

Ernest Maragall, consejero de Educación y hermano del muñidor del primer tripartito, Pasqual, que además de reconocer que ve a Cataluña “fatigada” del tripartito de Montilla y augurar que no podrá volver a gobernar tras las autonómicas de otoño, ha advertido al PSOE de que el PSC no quiere saber nada de aquellos en el Congreso, como ya nada saben en el Senado. Estaría bien poder ver, el próximo otoño, en los colegios electorales catalanes dos listas separadas, una del PSC y otra del PSOE. Veríamos entonces si los votantes, que permiten al PSOE arrasar en las generales, apuestan por el PSC -de la clase dirigente actual y que jamás ha ganado en unas autonómicas- o el PSOE. ¡Qué lástima!

Fotografías nunca vistas del 11S neoyorquino, según la cadena de televisión ABC.

ACTUALIZADO 22:09. Tal y como cuenta Manel en los comentarios y Nacho de la Fuente en su twitter, las fotografías ya fueron publicadas hace dos años, entre otros, por El Periódico.

Opinión: sobre la crisis de la prensa

Manel Gozalbo

La prensa, de papel o en la red, lo está pasando mal (además de por las mismas razones que cualquier otro sector, por sus propias faltas). Cientos de periodistas han perdido su trabajo, hay EREs en lontananza, han cerrado medios. La publicidad solo empieza a ser rentable si las visitas suman cientos de miles. Se pueden contar con los dedos de una mano los periódicos internéticos que no pierden dinero. El debate sobre el modelo a seguir es un clásico: ante los números rojos, algunos han anunciado su conversión en medios de pago en los próximos meses, y otros barajan fórmulas mixtas o freemium (parte gratis, parte de pago). El sector se está estrujando el cerebro para dar con una solución que no llega. Los gurúes que supuestamente cobran por encontrar salidas a coyunturas así han aprendido que de perfil abultan menos, y mientras puedan inundar seminarios con pardillos a los que aturdir con siglas, palabros y gadgets no peligra su reputación. Visto, pues, que para gurú vale cualquiera, he aquí un par de ideas (y mañana y pasado más).

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De los chivatos anónimos (que en Cataluña los hay) y del señor que gestiona más de 3.000 denuncias por rotular en español en Cataluña, escribe Ignacio Vidal Folch en Factual.es.

Buceaba uno por la internet y descubre El Digital de Madrid. No digo nada que no sea una sospecha pero este aviso legal me parece muy similar a este otro. Y sí, me refiero a la imagen copy/paste.

Epitafio

La tumba del héroe de guerra homosexual, por Pablo Pardo en elmundo.es:

Cuando estuve en las Fuerzas Armadas, me dieron una medalla por matar a dos hombres y me expulsaron por amar a otro.

Así nos ven en el mundo: “decepcionados por Zapatero”; “¿liderazgo en tiempos difíciles?”; “España en números rojos”; “Zapatero intenta prevenir una crisis social en España”; “venido a menos”; “2010, odisea en España”; “los problemas de los PIGS nos afectarán a todos”; “el grito de alarma”; “España en problemas”; “la crisis económica lleva a Zapatero a su peor momento”…

Zapatero ha dicho hoy, en el Senado y ante las cámaras, que el próximo Consejo de Ministros prorrogará la paga extraordinaria de 426 euros para los parados que hayan consumido el subsidio de desempleo. Aplausos de senadores, diputados y eurodiputados socialistas reunidos para la ocasión. Cada seis meses, desde el pasado mes de agosto, el Gobierno tiene la potestad de prorrogar un Decreto-ley 10/2009, de 13 de agosto, aprobado ad hoc que suponía (entonces) una ayuda de 420 euros. Bien. Pero ¿podía hacer otra cosa el Gobierno? Es decir, ¿podía no haber prorrogado otros seis meses la prestación extra? ¿Con una tasa de paro rozando el 20%? Más bien, no. El mismo Decreto-ley ya permite al Gobierno poder prorrogar cada seis meses la ayuda a los parados siempre y cuando el paro no baje del 17%. La disposición final tercera dice: “Se habilita al Gobierno para, teniendo en cuenta las disponibilidades presupuestarias, las perspectivas económicas y la situación de desempleo, prorrogar este programa por períodos de seis meses”. Poco antes se especifica que “las cuatro restantes disposiciones finales establecen las facultades de desarrollo, la habilitación al Gobierno para proceder a la prórroga del programa, teniendo en cuenta, entre otros factores, la situación de desempleo, y la tasa de paro cuando supere el 17 por ciento, así como el título competencial y la entrada en vigor”. Es decir, la mejor noticia será la que, en boca de Zapatero, por ejemplo, nos comunique que ese Decreto-ley queda derogado. Por lo tanto, hombre, sus señorías podían guardarse los aplausos para cuando el paro baje del 17%. Al menos.

Albert Boadella

Los hombres difuminados cumplen a menudo como función esencial el estancamiento de cualquier praxis, función ejercida generalmente en puestos de altas responsabilidades. Su misión consiste en no hacer ni dejar hacer. Son exclusivamente peones útiles del sistema. En este sentido, yo creo que Rajoy como alternativa de gobierno, no existe. Es un simulacro o simplemente una silueta como aquellas que se dibujan en los periódicos para dar a entender que alguien, todavía sin nombre, estaba en aquella situación o debería desempeñar aquel puesto. Ocupa el lugar de jefe de la oposición pero en realidad no está ni se le espera. Es solo el hombre del tresillo y puro, que en este caso, hace la función de doble, como el comparsa que reproduce los recorridos del príncipe el día anterior de la boda Real.

Seguir leyendo en Ráfagas vespertinas del director

No entiendo que alguien con la (nula) preparación que tiene Sarah Palin pueda haber llegado a ser candidata a la Vicepresidencia de los EEUU. No, no sirve (solo) haber llegado a gobernadora de… Alaska. Hay que exigirles un mínimo. Sin embargo, tampoco entiendo que ahora le caigan críticas por llevar en la mano una chuleta al más puro estilo pre universitario en época de exámenes. Menos aún si estas críticas, “dudas sobre su capacidad”, se hacen desde España en donde tenemos a un presidente autonómico que para firmar en un libro de honor debe llevar chuleta de papel o una ministra de Defensa -entonces era de Vivienda- que también practica lo de escribirse en la mano los temas a recordar. Y no creo que sea por eso por lo que debamos valorarlos políticamente. Ni dudar de su capacidad. Eso sí, como dice Barcepundit, a humor no les ganamos seguro, tanto Palin como Obama tienen mucho más sentido del humor que nuestros dirigentes políticos.