
Aquí han estado todos. “Oye, ¿por dónde vais a ir esta tarde?”, preguntaba al mediodía el presidente de uno de los grupos parlamentarios al portavoz de C’s en la Comisión de Justicia, Derecho y Seguridad Ciudadana, JD. Dimisión. Eso es lo que le han pedido CiU, PP y C’s al consejero de Interior y Relaciones Institucionales y Participación [al minuto, en catalán, en 3cat24]. Dimisión de la Consejería de Interior. Algo que es totalmente imposible. JS no puede dimitir. Imposible. Sí. Ni él ni J-LlC-R. El tripartito (encarnado en el trío del oeste) no es otra cosa, ahora mismo, que la Santísima Trinidad de la fe nacionalista. Es decir, es imposible que dimita ni uno solo de los pilares que aguantan al Gobierno regional.
La jugada de JS ha consistido en llevar al Parlamento autonómico la cabeza de Olmos, cortada esta misma mañana en el despacho del Gobierno de Montilla. Bien jugado por el consejero. Por la tarde no solo ha entrado con la bandeja de plata sino que ha puesto encima de la mesa a Delort. Pero la Comisión se ha convertido, como no podía ser de otra manera, en una exigencia a JS. Todavía se escucha el eco de las carcajadas salidas de la calle Nicaragua el día que se cerró el acuerdo del tripartito II una vez ICV-EUiA aceptó la patata caliente de la Consejería de Interior.
Lo que no tiene nombre es lo defendido por DP, portavoz del PSC en la comisión. “Caso cerrado”, ha dicho impasible, sin un atisbo de sonrojo por su parte. No hay nada más. Los golpes, los porrazos, no tendrán más investigación ni decisión por parte del PSC. “Hoy no toca”, decía Pujol. “Esto no se toca”, se dice desde el PSC. Por su parte, ERC le ha metido el dedo en el ojo al consejero. Todo puro teatro. Marcando paquete, que gusta decir en los pasillos del Parlamento regional. Los independentistas (con serios problemas internos) necesitan fidelizar a su votante y distanciarse de los marrones del Gobierno tripartito, sobre todo, cuando son de una consejería de ICV-EUiA. En Nicaragua siguen riéndose. Aunque por poco tiempo, si las cosas no cambian.
DS (PP) se ha equivocado notablemente en su contundente declaración (amén de acusarle de mentir): “Desde que usted es consejero de Interior, Cataluña se ha convertido en un lugar que no es normal”, ha venido a decir el popular destronado. ¡Ojalá! Pero, no es verdad. Cataluña dejó de ser normal antes de la llegada de JS. Cataluña, y sus ciudadanos, podrían superar a un JS, o a un Pujol y a un Maragall. Pero ¿podrá superar a todos estos juntos y a su tropa en tan breve lapso de tiempo? Eso es más cuestionable. Está por ver. EE.UU. puede aguantar a uno y mil Bushes, pero ¿Cataluña podrá superar a un Pujol, un Maragall y un Montilla?
JD ha recordado a JS, no dimisionario, que tiene enemigos hasta en el infierno, perdón, quiero decir, hasta en el Gobierno de Montilla: “tiene enfadados a los periodistas, a las organizaciones de derechos humanos y a sus compañeros de Gobierno”. Claro. ¿Cómo no del enfado del tripartito? Si CiU está rozando la mayoría, según las encuestas que barajan los nacionalistas. Amarga paradoja socialista. Ya no ríen en Nicaragua.
Lo único que se hubiera podido aprobar por unanimidad, en la sesión de comparecencia de JS, es la idoneidad de Delort para el cargo que ha sido nombrado este martes. Ha sido intendente de la policía local de Gerona, entre 1986 y 1997; profesor y asesor en la academia de policías autonómicos y locales de Cataluña, entre 1985 y 2000; y ha ocupado (con c) diferentes cargos relacionados con las policías locales en Barcelona, Barberá del Vallés y San Feliu de Llobregat, antes de llegar a la cúpula de la Consejería de Interior, a la sombra de Olmos y JS.
Porque, por más que lo intente JS -y hoy, claro, el portavoz de ICV-EUiA en la comisión, JB- lo que está en juego no es el cuerpo policial de los Mossos d’Esquadra, defendido por todos y cada uno de los portavoces, sino que lo criticable y criticado es la actuación de los agentes durante una semana muy concreta. Una actuación que, como es lógico, estuvo dirigida desde la Consejería de Interior. JS no ha respondido ni una de las preguntas de la oposición.
En definitiva, sin noticias desde el edificio contiguo al zoo de Barcelona.

El letrado iraní Mohamad Ali Dadkhah ha explicado, según la CNN y 









