Zapatero ha dicho hoy, en el Senado y ante las cámaras, que el próximo Consejo de Ministros prorrogará la paga extraordinaria de 426 euros para los parados que hayan consumido el subsidio de desempleo. Aplausos de senadores, diputados y eurodiputados socialistas reunidos para la ocasión. Cada seis meses, desde el pasado mes de agosto, el Gobierno tiene la potestad de prorrogar un Decreto-ley 10/2009, de 13 de agosto, aprobado ad hoc que suponía (entonces) una ayuda de 420 euros. Bien. Pero ¿podía hacer otra cosa el Gobierno? Es decir, ¿podía no haber prorrogado otros seis meses la prestación extra? ¿Con una tasa de paro rozando el 20%? Más bien, no. El mismo Decreto-ley ya permite al Gobierno poder prorrogar cada seis meses la ayuda a los parados siempre y cuando el paro no baje del 17%. La disposición final tercera dice: “Se habilita al Gobierno para, teniendo en cuenta las disponibilidades presupuestarias, las perspectivas económicas y la situación de desempleo, prorrogar este programa por períodos de seis meses”. Poco antes se especifica que “las cuatro restantes disposiciones finales establecen las facultades de desarrollo, la habilitación al Gobierno para proceder a la prórroga del programa, teniendo en cuenta, entre otros factores, la situación de desempleo, y la tasa de paro cuando supere el 17 por ciento, así como el título competencial y la entrada en vigor”. Es decir, la mejor noticia será la que, en boca de Zapatero, por ejemplo, nos comunique que ese Decreto-ley queda derogado. Por lo tanto, hombre, sus señorías podían guardarse los aplausos para cuando el paro baje del 17%. Al menos.