Albert Boadella

Los hombres difuminados cumplen a menudo como función esencial el estancamiento de cualquier praxis, función ejercida generalmente en puestos de altas responsabilidades. Su misión consiste en no hacer ni dejar hacer. Son exclusivamente peones útiles del sistema. En este sentido, yo creo que Rajoy como alternativa de gobierno, no existe. Es un simulacro o simplemente una silueta como aquellas que se dibujan en los periódicos para dar a entender que alguien, todavía sin nombre, estaba en aquella situación o debería desempeñar aquel puesto. Ocupa el lugar de jefe de la oposición pero en realidad no está ni se le espera. Es solo el hombre del tresillo y puro, que en este caso, hace la función de doble, como el comparsa que reproduce los recorridos del príncipe el día anterior de la boda Real.

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