Tras 840 días, por fin, la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, intervendrá en el Senado. Es cierto que la Cámara Alta no tiene mucha razón de ser en las actuales circunstancias. Sus decisiones solo retrasan las del Congreso o en el mejor de los casos las retoca, pero llevar 28 meses sin intervenir como senadora parece un desprecio exagerado. Número dos del PP, número uno de los populares en el Parlamento autonómico de Castilla-La Mancha y senadora parecen demasiados cargos. Lo son. Y no por su remuneración, sino por su eficacia y responsabilidad. De Cospedal solo ha estado presente en algo menos del 29% de las votaciones del Senado. ¿En cuántas en Toledo? ¿Qué actividad prioriza?



February 6th, 2010 on 12:49 pm
A ver lo que dice ahora.