Una historia necesaria. Uno de los más graves errores judiciales de la España democrática. Explicada en un blog y llevada a libro, ahora en España tras su paso por Argentina, por Seix Barral. Unas violaciones, dos detenidos, un guardia civil que detecta un posible error, una condena basada únicamente en las palabras de las víctimas, pruebas exculpatorias que no se tienen en cuenta… y, claro, un periodista con ganas de aclarar el caso de los dos detenidos pese a que son inocentes. Toda una Justicia poética. De Braulio García: “En los tres años que he estado haciendo la investigación he ido encontrando casos, y en este tiempo ha habido una decena de casos, no solo de violaciones, también de atracos, de robos, en los que si el testigo identifica, si al acusado se le señala, se le condena. Y el problema de este tipo de condenas es que como se le ha condenado sin una prueba material, luego es mucho más difícil, aunque parezca que no, desmentir eso que si se hubiera condenado con pruebas, porque con pruebas luego se podría demostrar que han sido manipuladas, u ordenadas mal en el tiempo o que corresponden a otro hecho, o que el análisis no era preciso o lo que sea. Pero claro, al basarse sólo en el testimonio, luego, desmentirlo es imposible, a no ser que aparezcan evidencias científicas de tal calibre que hagan obligatoria una revisión”.