Bill Clinton estuvo a punto de cargarse recientemente la carrera política de su (todavía) esposa Hillary. El lunes sale a la venta -en Estados Unidos- un libro de entrevistas en el que, según se ha adelantado, asegura que el ex presidente de los EEUU mantuvo una relación con “una mujer no identificada” por el comité de asesores, creado para solventar el escándalo político-mediático en caso de que esto saliera a la luz, durante la candidatura de Hillary para convertirse en la primera mujer en optar a la Presidencia estadounidense. Pero, vidas personales y particulares al margen -como la que ha saltado a la luz pública en Irlanda del Norte esta misma semana-, lo que parece más noticioso es la insistencia de Barcak Obama para que Hillary ocupase un cargo de tanta responsabilidad como la Secretaría de Estado, que ella rechazó una vez, pero no dos. De Sarah Palin, ticket republicano con John McCain, simplemente… no sabía el nombre de su rival demócrata.


