El viernes a las 9 de la mañana empezaba en el Parlamento autonómico de Cataluña una de las pocas votaciones que realmente valía la pena seguir en directo. El tema, la admisión a trámite de un texto que si se aprueba definitivamente tras su paso por comisión prohibirá las corridas de toros en Cataluña, no era baladí pero tampoco cambiará la vida de los catalanes. Dejando a un lado dos cuestiones básicas sobre las corridas de toros, a saber: uno, los animales no pueden tener derechos, como tampoco deberes ni obligaciones; y dos, el tufo prohibicionista en Cataluña está alcanzando cotas insospechadas hace solo treinta años. Dejando esto de lado, la libertad de voto de los dos grandes partidos catalanes, CiU y PSC, situó en primer plano el debate y su resolución. ¿Por qué no se da libertad de voto siempre y en cada situación? ¿Por qué no se acerca la política al ciudadano poniendo ojos, orejas y cara a cada uno de los diputados -tanto da que sean autonómicos como nacionales- y sabiendo qué vota y por qué, y no por militar en uno u otro partido? ¿Acaso no hay nadie en el PP de Cataluña que quiera eliminar la Fiesta nacional de la Monumental de Barcelona? ¿Acaso no hay independentistas de ERC que van a los toros, disfrutan con los correbous o toros embolaos -actividades que dejan ciegos a los toros, entre otras cosas- y saben, perfectamente, que las corridas de toros es una tradición tan catalana como del resto de España? Uno de los males de la política española es la consideración de los partidos políticos como empresas de colocación. Sobre todo los que tocan cargo institucional. ¡Qué envidia del sistema anglosajón! Obama, rascando voto a voto entre los senadores de su partido que han de dar la cara y responsabilizarse de su voto ante sus electores. En 2000, ya se votó enlibertad sobre la eutanasia en el Parlamento autonómico. En 2003, la guerra de Iraq también llevó la libertad de voto al Congreso. Una lástima, siempre han sido votaciones secretas. Demasiadas pocas veces, demasiado clientelismo.

¿Qué palabras y personajes dominaron en Twitter este 2009?

Yo también quiero pedir perdón al resto de españoles, como ciudadano de Cataluña. Algunos hacemos lo que se puede contra la expansión de la tontuna pero, créanme, no es fácil. La mentira es muy poderosa, y tiene mucho dinero. Por suerte, no todo está perdido.

Con un par, señora. Diga que sí. ¿Para qué nos vamos a andar por las ramas? “No podemos seguir pensando en una división de poderes porque eso es un principio que debilita al Estado”. Esta frase es de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, Luisa Estella Morales. Y eso que la Constitución del país sudamericano es de 1999 hecha a imagen y semejanza de tipos y tipas como esta Morales. ¡Qué aguante tienen los venezolanos! Que, por otra parte, tienen lo que votan.

Es una lástima, pero lo de las tetas durante diez minutos cada día es mentira.