Vamos al grano. El último estudio sobre el tema revela que solo el 0,027% de los ciudadanos de Irán está en la red social de Twitter. ¡El 0,027%! Poco para una revolución. El escritor británico, y analista, Charles Leadbeater y la investigadora Annika Wong han elaborado un informe denominado Cloud Culture, que será publicado por el British Council, el próximo año, en el que manejan cifras elaboradas con la compañía Sysomos y que demostraría la baja influencia de los internautas en Irán.
Además, uno de los puntos en los que Leadbeater y Wong han puesto más enfásis es el asunto del cambio de ciudad en Twitter durante la revolución verde. Los extranjeros que cambiaron su origen virtual a Teherán acrecentaron la cifra real de twitteros iraníes y esto falsifica, en parte, el porcentaje de residentes reales que vivían las revueltas.
El informe, según ha adelantado Gawker.com, recuerda que solo una tercera parte de ciudadanos en Irán tiene acceso total a internet, lo cual dificulta, cuando menos, que las revoluciones empiecen en la red. Aunque cabe recordar que para una revolución no hace falta tener a toda la ciudadanía de tu lado, sí al menos a algo más del 0,027%.
Al resultado político hay que remitirse. Ahí sigue el peor de los candidatos como presidente y la diplomacia iraní marcando paquete hasta en el Reino Unido, donde han elevado protesta oficial porque a la Universidad de Oxford se le ha ocurrido crear una beca en honor a la joven asesinada durante las revueltas. Estos de Oxford…
Ni Twitter es el conducto de comunicación clave para los iraníes, ni los regímenes -y menos los dictatoriales- han dejado de controlar los flujos informativos en sus países. Ahí quedan los controles chinos, cubanos o marroquíes, para no irnos más lejos. Irán no es excepción.


