Eduard Punset

¿Se ha parado alguien a pensar por qué hay menos nepotismo en Estados Unidos que en España y no digamos que en Italia? El nepotismo pervive, sobre todo, en donde la movilidad social y la inmigración son menores. En sociedades esclerotizadas cuyos ciudadanos se resisten a cambiar de región –o se azuzan inconscientemente tensiones para que estos traslados no se produzcan–, la genética, el parentesco o la amistad se imponen a la hora de asignar recursos. Los flujos inmigratorios que en España constituirían un aliciente para el desarrollo social ven obstaculizados sus efectos positivos por el nepotismo atávico y la falta de transparencia en las relaciones de trabajo.

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