Mejor pisamos el freno en Fort Hood
Julio Valdeón Blanco
Cuentan algunos que en la base, la más grande del mundo, proliferan las depresiones. Así, muchos soldados rumiarían sus servicios en Afganistán o Irak, la procesión de muertos, el odio, el miedo, la pluralidad de calaveras rientes, el desierto que recubre con mierda el sueño, las pesadillas, la chaqueta metálica de cada noche y blablablá. El problema es que el número de suicidios registrados en Fort Hoop, dos en lo que va de 2009, no parece avalar esta teoría: suele ocurrir cuando la realidad le planta un capotazo a nuestros más brillantes intuiciones.
[...] mientras no haya un informe, mientras sólo haya ruido, interferencias y suposiciones, titilantes porqués sin tiesto ni tierra que los mantengan, mejor, creo yo, pisamos un poco el freno.
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