“Todo su medio de vida depende de que haya un problema”
El físico Freeman Dyson vuelve a hablar, en una entrevista con Michael D. Lemonick para Yale Environment 360 que recoge traducida la web de Tercera Cultura, del cambio climático, la participación del hombre y de la duda de que este calentamiento ¿global? sea perjudicial para el ser humano:
Creo que la diferencia que tengo con la mayoría de los expertos es que yo creo que tengo una visión mucho más amplia de todo el tema. Estuve involucrado seriamente en estudios climáticos hace alrededor de 30 años. Fue así como me interesé. Había un grupo denominado Institute for Energy Analysis en Oak Ridge. Visité Oak Ridge muchas veces y trabajé con aquella gente, creo que eran excelentes. Y lo bueno que tenía es que era multidisciplinar. No sólo había expertos en hidrodinámica de la atmósfera, que por supuesto es importante, sino también expertos en vegetación, en suelo, en árboles, de modo que era un poco mitad biología y mitad física. Me parecía que era un muy buen equilibrio.
Allí adquirías una fuerte sensación de cuán incierto es todo el asunto, de que los cinco depósitos de carbono están en contacto estrecho – la atmósfera, el nivel superior del océano, la vegetación terrestre, la capa superior del suelo y los combustibles fósiles. Todos tienen aproximadamente la misma magnitud. Todos interactúan fuertemente con los demás. De manera que no puedes comprender cualquiera de ellos si no los comprendes todos. Básicamente esa fue la conclusión. Es un problema de muy compleja ecología, y aislar la atmósfera y el océano simplemente como un problema hidrodinámico no tiene sentido.
[...] Y la cuestión es ¿cómo es que terminan creyendo sus modelos? Pero he visto esto suceder en muchos campos. Te sientas delante de la pantalla de un ordenador durante 10 años y empiezas a ver tu modelo como algo real. También es cierto que el medio de vida de toda esta gente depende de que la gente esté asustada. En realidad, psicológicamente, sería muy difícil que fueran por ahí diciendo, “no se preocupen, no hay problema”. En cierto modo es natural, ya que todo su medio de vida depende de que haya un problema. No digo que sean deshonestos, pero pienso que es una reacción humana normal. Esto es así también en el caso de los militares. Siempre magnifican la amenaza. No porque sean deshonestos; ellos creen realmente que existe una amenaza y es su trabajo ocuparse de ella. Creo que es lo mismo que en la comunidad climática, que sí tiene de algún modo unos formidables intereses creados en que el problema se perciba como más serio de lo que es.
Creo que la diferencia que tengo con la mayoría de los expertos es que yo creo que tengo una visión mucho más amplia de todo el tema. Estuve involucrado seriamente en estudios climáticos hace alrededor de 30 años. Fue así como me interesé. Había un grupo denominado Institute for Energy Analysis en Oak Ridge. Visité Oak Ridge muchas veces y trabajé con aquella gente, creo que eran excelentes. Y lo bueno que tenía es que era multidisciplinar. No sólo había expertos en hidrodinámica de la atmósfera, que por supuesto es importante, sino también expertos en vegetación, en suelo, en árboles, de modo que era un poco mitad biología y mitad física. Me parecía que era un muy buen equilibrio.