¿No es bastante preocupante que un Gobierno, además de no tener hoja de ruta para salir de esta crisis económica y se caracterice, ya, por una cansina improvisación, esté a merced de dos diputados en una cámara de 350 para cambiar en seis horas una decisión tan ideológica como es la de subir, o no, los impuestos a las rentas más altas? Claro, que, ahora ‘es de izquierdas –y sólo de izquierdas- todo aquello que sale de la preclara mente de Rodríguez Zapatero’.


