Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Tema: Libros y Literatura
Tag: Jorge Manrique, poesía
Jesús M. says:
A pesar de ser un optimista convencido, me encanta este poema.