Los antisistema ya no son lo que eran. Ahora, como explican en Tercera Opinión, se acude a las manifestaciones antiglobalización con la sudadera Adidas, el Marlboro entre los dedos, el Nokia en la oreja, los Levi’s puestos, y se celebra haber salido en los telediarios de medio mundo con una Coca-Cola mezclada con el mejor güisqui del mercado. ¿Qué sería de los antiglobalización sin la globalización?