Manel Gozalbo, director de Hispalibertas, desmiente que el presidente del Gobierno le haya nombrado ministro pero advierte que ‘si Pepiño Blanco puede ser ministro (de Fomento, además), cualquiera, empezando por mí, puede ser ministro, excelentísimo embajador, almirante, archiduque, hiparco, centurión o —mi preferido— comodoro en excedencia de los puñeteros lanceros bengalíes’. Más, en su blog:
¿Ministerios que desaparecen? Ninguno. Los ministerios solo se reducen en épocas de crisis económica, y no es el caso. Nuestra economía es sólida, nuestro sistema bancario es líquido y nuestras expectativas son gaseosas. Por eso, en vez de reducir ministerios lo conveniente es aumentar vicepresidencias (que ya son tres, camino del récord). Además, visto que por primera vez en la historia de la filatelia —e incluso de la ornitología— el partido del gobierno va a tener a sus tres primeros espadas en el ejecutivo —Zapatero, Chaves y Blanco—, lo más probable es que la crisis internacional salga cagando leches, asustada o así. Lo malo del asunto (malo para el PSOE, se entiende) es que poner toda la carne en el mismo asador suele terminar a hostia limpia.


