“En política se puede hacer todo, menos el ridículo”, parece que dijo en algún momento Josep Tarradellas (ERC), primer presidente de la Generalidad de Cataluña tras la travesía del franquismo. Imagino que la frase, el personaje y la historia seguirán desterrados de los libros escolares de Cataluña, y la prueba más evidente del destierro es la creación -pero ¿cuánto nos va a costar todo esto?- de un torneo de fútbol sala masculino, por parte del Gobierno regional que preside José Montilla, para que sus señorías disfruten viendo un deporte que ya pueden hacerlo todos los sábados en los patios de los colegios de Barcelona, al menos.

Así, siguiendo fil per randa el consejo de Tarradellas, el equipo del Gobierno se enfrentará a las poderosas selecciones de Santa Helena y Absajia. Eso sí, todo se hará en Playa de Aro a primeros de abril, que si al menos deporte no se hace, entre política y política, pueden ir sus señorías a tomar el sol a las playas de la Costa Brava.