Madrid, circa 1910
[vía Microsiervos]
La avalancha de amenazas de muerte, insultos y coacciones que ha caído sobre el periodista Arcadi Espada tras ser entrevistado en el diario Avui refleja la delirante intransigencia a la que acaba conduciendo una larga pedagogía del odio. Las premisas irracionales y anti-ilustradas del nacionalismo han sido elevadas a verdades absolutas, a dogmas de fe [...]
Esto nos pasa por creernos lo que se escribe en los blogs. Sin desmerecer la lamentable página de Renfe, por supuesto.