Carlos Herrera publica, hoy, una excelente recensión del libro de Andrew Anthony El desencanto. El despertar de un izquierdista de toda la vida. No es tan extensa, ni tan detallada, como la que nos regaló -de la versión en inglés-, hace ya unas semanas, Juan Carlos Castillón; ni tan breve y contundente como la de Paco Sánchez de hace unos días:
Con todo, aún proliferan los que creen que la culpa la tienen los gobiernos de esos tres países [Estados Unidos, Reino Unido y España] –qué decir de Aznar y su responsabilidad ‘incuestionable’ en la muerte de doscientas personas en Atocha–. Como concluye Anthony su libro: “Pensar después del 11-S que la principal amenaza para la democracia procede de gobiernos democráticos es un lujo que sólo pueden permitirse los fantasiosos, los hipócritas y los ingenuos incurables. Los demás debemos enfrentarnos a la realidad con todas sus consecuencias”.
Con todo, aún proliferan los que creen que la culpa la tienen los gobiernos de esos tres países [Estados Unidos, Reino Unido y España] –qué decir de Aznar y su responsabilidad ‘incuestionable’ en la muerte de doscientas personas en Atocha–. Como concluye Anthony su libro: “Pensar después del 11-S que la principal amenaza para la democracia procede de gobiernos democráticos es un lujo que sólo pueden permitirse los fantasiosos, los hipócritas y los ingenuos incurables. Los demás debemos enfrentarnos a la realidad con todas sus consecuencias”.

