Enric González nos devuelve a la Tierra, horas después de que el mundo entero solo viese desde los ojos de Obama:
La multitud, la raza, la trascendencia en la historia: dejo de lado esas cuestiones, superlativas, que abundarán en los textos principales. A mí, simple espectador de televisión, me sorprendió el fondo de angustia en el discurso. Obama habló de esperanza. El mismo Obama encarna una gigantesca ola de esperanza (objetivamente delirante) en todo el mundo. Pero la esperanza de Obama se situó lejos en el tiempo, semioculta tras una serie de durísimas batallas inminentes. El mensaje del nuevo presidente de Estados Unidos se envolvió en buenos propósitos; el texto subyacente, sin embargo, sonaba al Winston Churchill de 1940: “Sangre, sufrimiento, lágrimas y sudor”.
Aunque, según parece, no a todo este mundo le ha parecido esperanzador el cambio de presidente de los Estados Unidos -la imagen adjunta, en la que se observa cómo se quema una fotografía de Obama, está tomada en Irán este mismo martes-. ¿O es, en realidad, antiamericanismo? Pronto saldrán de dudas.

[Imagen tomada a 680,7 kilómetros de la Tierra por el satélite GeoEye-1
durante la toma de posesión de Obama, vía ALT1040]
La multitud, la raza, la trascendencia en la historia: dejo de lado esas cuestiones, superlativas, que abundarán en los textos principales. A mí, simple espectador de televisión, me sorprendió el fondo de angustia en el discurso. Obama habló de esperanza. El mismo Obama encarna una gigantesca ola de esperanza (objetivamente delirante) en todo el mundo. Pero la esperanza de Obama se situó lejos en el tiempo, semioculta tras una serie de durísimas batallas inminentes. El mensaje del nuevo presidente de Estados Unidos se envolvió en buenos propósitos; el texto subyacente, sin embargo, sonaba al Winston Churchill de 1940: “Sangre, sufrimiento, lágrimas y sudor”.


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January 22nd, 2009 on 10:26 pm
[...] viendo esta foto de las multitudes que asistían a la coronación de Barack Obama en el blog de Daniel Tercero, pensé que el satélite que la había sacado, el GeoEye-1, nos veía, a todos nosotros, como [...]