Un grupo de científicos australianos y neozelandeses está desarrollando una hierba anti-eructos para reducir las emisiones de gas metano producidas por el ganado vacuno, lo que podría ayudar a controlar el calentamiento global -efecto que se ha confirmado, como todos ustedes saben, estos días en las nevadas en Madrid-, según publicó la revista Chemistry & Industry de la Society of Chemical Industry (SCI) en mayo pasado [+ en La Flecha].

Según parece, no es broma. Aunque parece mentira. Como tampoco lo es que uno de los científicos que está detrás de todo esto ha sugerido que para reducir las emisiones de metano por parte de las vacas lo mejor que podemos hacer los humanos es no comer carne ni beber leche de vaca [vía Un granito de sal]. Y, ¿por qué no, para cuándo la vacuna anti-pedo?