Internet y las nuevas tecnologías siguen siendo las asignaturas pendientes de nuestros políticos y gobernantes. Esto, entre otras cosas, explica a la perfección las deficientes medidas políticas de inversión en desarrollo tecnológico e implementación de las redes y accesos a internet. Para La Vanguardia, han hablado Antoni Gutiérrez-Rubí -en la foto adjunta- y César Calderón, dos asesores en comunicación ligados a la política diaria. Escribe Maite Gutiérrez:
[...] En general, la política española tiene una asignatura pendiente con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La eclosión de blogs en torno a las últimas elecciones generales ha tenido un impacto discreto. En el Parlament de Catalunya, de los 135 diputados, el 36% ha creado un blog.
[...] En el Congreso de los Diputados el terreno blog es más bien un desierto. Sólo el 12% de los 350 diputados tiene bitácora electrónica.
[...] ¿Habrá algún día en que el político fiscalice totalmente su trabajo a través de la red? Como mínimo tienen la obligación de rendir cuentas, afirman tanto Gutiérrez-Rubí como Calderón, y el blog es una buena herramienta para ello. Así se sabría, por ejemplo, qué hacen algunos diputados desconocidos del Congreso.
Acerca de los blogs, AG-R habla para un digital, en la órbita de CiU, también hoy mismo reafirmando la idea de que los políticos españoles todavía no creen en la política digital:
“[En internet] los ciudadanos se convierten en activistas. En la red hay ciudadanos con un gran predicamento, con gran capacidad de acción política individual y colectiva, que tienen una gran capacidad para referenciar y crear opinión en sus entornos más inmediatos. Estos activistas tienen mucho poder, no quiere una consigna que repetir, y no tragan cualquier cosa. De hecho, hoy los mejores blogueros políticos, no son políticos”.


