El barcelonés Marsé es el cervantino del año. Pronto saldrán a señalarlo con el dedo. No es de los nuestros, dirán los que no valoran la literatura y se meterán de cabeza en fregaos tangenciales. Pero Marsé es Barcelona o, mejor dicho, Barcelona no puede ser sin Marsé. Como tampoco lo puede ser sin Mendoza, por ejemplo, y tantos otros, muchos olvidados. Es evidente que este Premio salda una deuda pendiente, todavía en el debe de muchos otros ilustres escritores, pese a las diferencias de criterio, siempre sanas, porque un premio literario siempre es motivo de crítica y discusión.



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November 27th, 2008 on 9:56 pm
[...] ha sido impactante. Más que nada porque oía el eco de mi propia voz. Entiendo el argumento de Daniel Tercero. Incluso lo comparto. Por eso no usaré el dedo. Sencillamente, anoto, a mano y para mí mismo, que [...]