La marca Obama

A esta altura de la película nadie, en su sano juicio y si solo lee la prensa de España, se atrevería a apostar por McCain. Yo no voy a ser menos. Obama se ha convertido en una marca y, como bien sabemos en Europa, las marcas, los nombres, los discursos -sobre todo los más vacuos- siempre ganan. Aun así, tengo un no-sé-qué en el cuerpo cuando pienso que podrían repetir los republicanos. Pero no por las consecuencias, España es anti-estadounidense, da igual quién gobierne, sino más bien por la desnudez en la que quedaría la prensa autóctona nuestra. Esa que es capaz de anunciar a bombo y platillo que Obama va a arrasar basándose en una encuesta pero ignorando el resto. Una lástima, la de tesis que saldrían.