Estos señores del PP no tienen escrúpulos. Menuda falta de respeto. El señor alcalde demuestra una falta de respeto hacia toda su ciudadanía con esas gafas de sol que le dan una imagen “fría y oscura” y ninguna confianza.
Ese “orgullo” excesivo y prepotencia es lo que suele caracterizar a los políticos de esta calaña. Lo que no llego a entender es cómo ganan elecciones con estos comportamientos tan “antidemocráticos”.
No es alcalde, es presidente de la diputación. Orgullo excesivo (¿soberbia?) y prepotencia, sin duda. Pero no menos y a mi juicio preferible a la superioridad moral de sus rivales socialistas, que además tienen una peligrosa obsesión por cambiar las cosas. No es lo ideal conformarse con ello, pero a pesar de todo Carlos Fabra y sus secuaces me parecen un mal menor. Algunos valencianos no queremos ser como Cataluña.
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Estos señores del PP no tienen escrúpulos. Menuda falta de respeto. El señor alcalde demuestra una falta de respeto hacia toda su ciudadanía con esas gafas de sol que le dan una imagen “fría y oscura” y ninguna confianza.
Ese “orgullo” excesivo y prepotencia es lo que suele caracterizar a los políticos de esta calaña. Lo que no llego a entender es cómo ganan elecciones con estos comportamientos tan “antidemocráticos”.
No es alcalde, es presidente de la diputación. Orgullo excesivo (¿soberbia?) y prepotencia, sin duda. Pero no menos y a mi juicio preferible a la superioridad moral de sus rivales socialistas, que además tienen una peligrosa obsesión por cambiar las cosas. No es lo ideal conformarse con ello, pero a pesar de todo Carlos Fabra y sus secuaces me parecen un mal menor. Algunos valencianos no queremos ser como Cataluña.
Cambiar las cosas: hacer mejor la vida de las personas.