Francisco M. Toro
Se nos llena la boca con la palabra democracia. Nadie en la galaxia es tan demócrata como un español. Enfermizo complejo treintañero. Quien no asume como natural que participa con cierto protagonismo en un Estado democrático tiene la necesidad, prácticamente inconsciente, de verbalizar su indiscutible alienación a la democracia y a su léxico. Por el mismo motivo mucho político se afana en crear su propia biografía ultrademocrática, no tanto pensando en lo que hará en el futuro como por lo que no hizo por la democracia en el pasado. Los expertos en canes lo denominan pedigrí.



July 7th, 2008 on 1:59 pm
¿De Nebrera y el PPC no dices nada?
un saludo.