Se cumplen cinco años de la invasión de Iraq por fuerzas militares anglo-estadounidenses. Amplio despligue informativo en los diarios. Gráficos, imágenes, artÃculos de opinión, editoriales… y cifras, muchas cifras. De estadÃsticas y cifras en Iraq informan, regularmente, JM Guardia o Saénz de Ugarte. De encuestas que no se publicitan en los medios españoles y de muertos en la guerra y posguerra.
El Periódico, en un caso insólito en el periodismo nacional, este jueves, desmiente a una de sus firmas. Palomares asegura que “las cifras de fallecidos varÃan bastante, según las fuentes, pero casi todas se mueven alrededor del medio millón”. Alguien deberÃa haberle advertido al periodista (alguien del periódico, claro) que el mismo dÃa que su texto saldrÃa publicado en la página 6 del diario, este le dejarÃa en evidencia.
Marginedas firma el reportaje especial del conflicto iraquà y se basa en los datos disponibles en la web Iraq Body Count para situar la cifra de muertos en “unos 90.000″. En la web, este mismo jueves, sitúan la cifra de fallecidos entre 82.249 y 89.760. ¿Dónde quedan los cerca de 500.000 que asegura Palomares? El Periódico le golpea en la frente, desde la misma portada.
Y, su competidor en Cataluña, La Vanguardia, tampoco se anda por la demagogia facilona -segunda imagen-.
Una vida es suficiente. Por lo tanto su muerte siempre innecesaria, pero cuando nos ponemos a dar datos, cifras o estadÃsticas de muertos y a lanzaros a la cara del rival polÃtico, más vale basarlos en algo que no te puedan refutar… al menos el mismo dÃa y en tu diario. Y más aún cuando eres periodista.


