El mejor sistema de los conocidos

Pese a que lo del supermartes, en el proceso democrático estadounidense, no ha dejado encima de la mesa a los dos candidatos a la Presidencia (eso sí, McCain parece que lo tiene hecho y Clinton toma ventaja), la lección -y envidia, desde luego- de su sistema democrático está siendo impecable.

Sí, claro, hay ejemplos de todo lo contrario: teóricos de las conspiraciones y de las catástrofes haberlos haylos. Pero, fuera máscaras, frente al referendo que cada cuatro años nos permiten en España, en Estados Unidos cada persona tiene la posibilidad de influir con su voto -aquí sí, soberano- en los candidatos de uno u otro partido, en los debates de los caucus donde se celebren o en las primarias donde puede participar cualquier ciudadano. ¿Se imaginan que pudieramos elegir entre los candidatos de los partidos? ¿Qué prefiere a Gallardón o a Rajoy, para el PP? ¿A Zapatero o a Bono, para el PSOE? ¿A Mas o a Duran, para CiU? ¿A Imaz o a Ibarretxe, para el PNV?

Y de los medios digitales ni hablamos. Quiñonero nos ha repasado por la cara algunos de los digitales y blogs que diferencian, claramente, cómo se estudia, se analiza y se vive lo importante que es una elección en un sistema democrático, y el “narcisismo provinciano” que nos rodea.

Para entender cómo funciona el sistema electoral en los Estados Unidos, el debate El camino a la Casa Blanca en Libertad Digital TV, entre James Levy, del Partido Republicano y Alana Moceri, del Partido Demócrata: