Más de 130.000 personas han engrosado la lista del paro el pasado mes. El peor dato de la democracia comparándolo con los otros eneros. El nivel de parados ya es el mayor de toda la legislatura y supera en 80.000 el número que heredó del PP, allá por 2000. Según los datos oficiales del Ministerio de Trabajo, hay 2.261.925 personas registradas en las listas del paro. Los datos son tan malos que ni el ministro del ramo, Caldera, ha podido justificarlos: “es un dato muy malo, no pretendo ocultarlo”.

Pese a que el paro en el último año ha subido un 8,62% y la Seguridad Social ha perdido durante el pasado mes 84.697 afiliados, dato más preocupante a medio plazo, el paro no llega al 9% de la población activa. Ya nadie recuerda el paro del veintipico por ciento de la época de González. Ahora bien, si hablamos de números absolutos, nunca hubo tantos contribuyentes como hoy. Y, por otro lado, ¿qué medidas tiene previstas aplicar el Gobierno para paliar, en lo posible, la crisis que ya vivimos?

Es evidente que con declaraciones como las de la vicepresidenta, asegurando que no hay que hacer “demasiado caso a los cantos apocalípticos de algunos sectores” (¿se refiere al Ministerio de Trabajo?) acerca de la mala situación económica para intentar hacer creer que España “no va bien”, no se atisba un futuro prometedor, al menos, en materia económica.