Pese a las firmas, jefes de sección y excelente elenco de periodistas, El Imparcial no es lo que se entiende, en 2008, por un diario digital. Un diseño desfasado, no hay RSS, la distribución de dos columnas laterales es algo que ya está más que superado, errores incomprensibles… Una decepción. El contenido sin el diseño no sirve de nada. Siempre se podrá rectificar.